Se envió al laboratorio de Keertek un filtro de partículas diésel (DPF) muy obstruido por hollín de carbono y cenizas para realizar una prueba de viabilidad de limpieza. ¿El resultado? Una recuperación casi total en un solo ciclo.
El filtro llegó con su sustrato alveolar prácticamente invisible bajo unos gruesos depósitos negros, un fallo habitual que suele obligar a los operadores de flotas a sustituir los DPF a un alto coste. Los ingenieros de Keertek aplicaron el Sistema de limpieza integrado Flash-JET, combinando el lavado por impulsos a alta presión con la cavitación ultrasónica de precisión a una temperatura optimizada.
Tras un ciclo de 20 minutos, los canales internos del filtro quedaron completamente abiertos, con la estructura alveolar claramente visible y la resistencia al flujo de aire restablecida a 99%, según las especificaciones de fábrica. El cliente evitó un gasto de más de $2.000 en la sustitución y adoptó el sistema Keertek Flash-JET para el mantenimiento interno del DPF.



